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Sin gastos de instalación, sin obras. En las puertas cuya cerradura sigue la norma DIN europea (bombillo "de pera"), que son la gran mayoría, tan sólo hay que sustituir el cilindro convencional por el de BlueChip. No hace falta hacer ninguna obra en la puerta.
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Sin mantenimientos: al ser un cilindro completamente electrónico, se elimina el desgaste derivado por el uso. La batería del cilindro BlueChip (pila de botón) puede cambiarla fácilmente el propio cliente cada 5-10 años (dependiendo del uso y tipo de cilindro).
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Olvídese de tener que cambiar cilindros ante incidencias como pérdidas o robo de llaves. En esos casos una elemental norma de seguridad obliga al cambio de los cilindros y juegos de llaves, con el consiguiente gasto. Con BlueChip tan sólo deben darse de baja electrónicamente los permisos de la llave afectada, sin necesidad de cambiar el cilindro ni el resto de llaves, con el consiguiente ahorro.
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Olvídese de los engorrosos llaveros. Una sóla llave, con sus correspondientes permisos, puede abrir cuantos cilindros sean necesarios, sin por ello perder un ápice de seguridad.
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BlueChip siempre es ampliable y lo puede colocar en cualquier momento en todas aquellas cerraduras de perfil DIN europeo que desee.
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Imposibilidad total y real de copiado de la llave.
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Fácil gestión de permisos, pudiendo crear perfiles horario-temporales a su gusto. Si la Comunidad mantiene algún servicio de limpieza o mantenimiento de las instalaciones, puede habilitar llaves y/o entregarlas con los permisos horario-temporales que estime oportunos. Tras una reforma en las instalaciones, no hace falta cambio de cilindro alguno para asegurarse de que nadie haya efectuado una copia no autorizada alguna llave. Con BlueChip tan sólo tiene que modificar los permisos de las llaves, sin necesidad de cambiar cilindros.